Antes era común encerrar a las gallinas en un gallinero nuevo durante varios días para que lo aceptaran como su hogar. Sin embargo, con una mayor comprensión del bienestar animal, esta práctica ya no se considera ideal.
Por qué el confinamiento durante todo el día es un problema

Mantener a las gallinas encerradas en el gallinero durante el día puede causar estrés innecesario, especialmente a las aves nuevas que se están adaptando a su entorno. Los gallineros no están diseñados para alojar aves durante el día.

El calor generado por varias gallinas, junto con el aumento de la temperatura exterior, puede hacer que el gallinero se vuelva incómodo o incluso peligroso. Además, la comida y el agua dentro del gallinero a menudo se contaminan o se agotan, aumentando el estrés y la incomodidad de las aves.
Un método más amable y eficaz
La mejor manera de entrenar a las gallinas para usar el gallinero es colocarlas dentro por la noche y dejarlas salir por la mañana. Así asociarán gradualmente el gallinero con seguridad y sueño, sin el estrés de un confinamiento prolongado durante el día.
Manténlas durante los primeros días en un pequeño recinto durante el día. Esto facilita guiarlas de nuevo al gallinero al anochecer. Cuando llegue la noche, introdúcelas suavemente si no entran por sí mismas.
Después de algunas noches, la mayoría de las gallinas aprenderán a volver al gallinero por sí mismas al atardecer.
Puntos clave
- Evita el confinamiento durante el día: es estresante y peligroso en condiciones de calor.
- Usa un pequeño recinto para facilitar el entrenamiento y agruparlas por la noche.
- Coloca las gallinas en el gallinero al anochecer durante varios días para crear el hábito.
- Sé paciente: la mayoría de las gallinas se adaptan naturalmente en unas pocas noches.








