La gripe aviar, o influenza aviar, representa una amenaza grave para las gallinas de patio y las explotaciones comerciales. Para reducir el riesgo de infección, es fundamental implementar estrictas medidas de bioseguridad. Aquí tienes diez pasos prácticos para proteger a tu parvada contra la gripe aviar.
1. Limita el contacto con aves silvestres
Las aves silvestres, especialmente las acuáticas, son los principales portadores de la gripe aviar. Minimiza la exposición de tu parvada mediante:
Mantener a las gallinas en recintos seguros.
- Evitar el acceso a estanques y aguas estancadas.
- No alimentar a las aves silvestres cerca de tu parvada.
2. Mantén estrictas prácticas de bioseguridad
Un plan sólido de bioseguridad reduce las posibilidades de transmisión del virus. Las prácticas clave incluyen:
- Desinfectar zapatos, herramientas y equipos antes y después de entrar en el área de las gallinas.
- Usar baños de pies con desinfectante en las entradas del gallinero y cubrirlos para evitar la dilución por la lluvia.
- Limitar las visitas y asegurarse de que los visitantes sigan los protocolos de higiene, como usar ropa y botas protectoras.

3. Proporciona comida y agua limpias y seguras
Los alimentos y el agua contaminados pueden introducir el virus en tu parvada. Para mantenerlas seguras:
- Almacenar el alimento en recipientes sellados para evitar el acceso de aves silvestres y roedores.
- Asegurarse de que el alimento esté fresco y libre de contaminantes.
- Usar comederos y bebederos cubiertos para evitar el contacto con excrementos de aves infectadas.

4. Elimina charcos y evita el agua de escorrentía
El agua estancada puede convertirse en un caldo de cultivo para virus. Reduce los riesgos mediante:
- Rellenar charcos con arena y piedras para evitar la acumulación de agua.
- No usar agua de escorrentía de los tejados como agua potable para las aves.
- Recuerda: una sola cucharadita de excrementos de aves infectadas puede contener suficiente virus para infectar a un millón de aves.
5. Mantén tu parvada separada de otras aves
Prevén la contaminación cruzada mediante:
- Evitar el contacto con gallinas de origen desconocido o no verificado.
- Alojar diferentes tipos de aves por separado.
- Desinfectar calzado entre diferentes áreas de aves y no compartir equipos a menos que estén completamente limpios y desinfectados.
6. Controla plagas y roedores
Los roedores y las plagas pueden transportar y propagar la gripe aviar. Implementa medidas de control:
- Sellar agujeros, huecos en cercas y posibles puntos de entrada.
- Usar trampas en lugar de cebo para proteger a la fauna no objetivo.
- Reducir las fuentes de alimento que atraen a los roedores.

7. Vigila los síntomas de gripe aviar
La detección temprana es crucial. Observa:
- Muertes súbitas en la parvada.
- Tos, estornudos o hinchazón alrededor de la cabeza y el cuello.
- Cambios en la puesta de huevos o comportamiento inusual.
- Si sospechas gripe aviar, aísla a las aves afectadas y contacta de inmediato a un veterinario o a la autoridad agrícola local.
8. Limita el movimiento de las aves
Para reducir la exposición a aves infectadas:
- Evita llevar aves a exposiciones, intercambios o ferias de aves.
- Si el transporte es necesario, desinfecta minuciosamente el equipo antes y después de usarlo.
9. Desinfecta regularmente el equipo y los suministros
Mantén un ambiente limpio mediante:
- Desinfectar regularmente gallineros, comederos y bebederos.
- Usar desinfectantes aprobados para aves siguiendo las instrucciones del fabricante.
10. Poner en cuarentena a las aves nuevas
Antes de introducir nuevas aves en tu parvada:
- Mantenerlas en cuarentena durante al menos 30 días.
- Vigilar cualquier signo de enfermedad durante este período.
- Asegurar una separación estricta de las aves existentes para evitar la propagación de enfermedades.
Siguiendo estos pasos proactivos, puedes reducir significativamente el riesgo de gripe aviar en tu parvada y mantener a tus gallinas sanas y seguras.
