Como humanos, a menudo olvidamos lo profundamente que la naturaleza está conectada con las estaciones. A diferencia de nosotros, los animales y las plantas siguen un patrón cíclico influenciado por los cambios de clima, temperatura y luz solar. Las gallinas también están sintonizadas con estos cambios estacionales y muestran comportamientos fascinantes impulsados por hormonas. Aquí tienes una guía para entender el ciclo anual de las gallinas y cómo puedes apoyar a tu parvada durante todo el año.
Primavera: Despertar y nuevos comienzos
La primavera es una época de renovación, marcada por el aumento de las temperaturas, la aparición de brotes en las plantas y el crecimiento de la población de insectos. La naturaleza despierta y las gallinas responden a estos cambios:
- Inicio de la puesta: Las gallinas de 17 a 26 semanas o más comienzan a poner huevos, ya que sus cuerpos se preparan para criar a la próxima generación.
- Mayor actividad de los gallos: Los gallos se vuelven más activos en sus comportamientos de cortejo y protegen a su parvada.
- Comportamiento de incubación: Las razas modernas a menudo carecen del instinto de incubar, pero las razas antiguas todavía pueden sentarse sobre los huevos. Las gallinas incubadoras deben colocarse en gallineros pequeños y separados para garantizar un cría segura de los pollitos.
- Compra de pollitos: La primavera es el momento ideal para adquirir pollitos. Asegúrate de que tengan una fuente de calor, un espacio seguro y alimentación adecuada para crecer fuertes.
Verano: Crecimiento y productividad
El verano trae los días más largos y el clima más cálido, creando condiciones ideales para que las gallinas prosperen:
- Pico de producción de huevos: Las gallinas ponen huevos a diario. Esto requiere una dieta rica en calcio y nutrientes para reponer lo que se utiliza en la formación de las cáscaras.
- Manejo del calor: Las gallinas prefieren la sombra al sol directo. Proporciona zonas sombreadas con árboles, arbustos o estructuras de jardín.
- Crianza de pollitos: Muchas gallinas se ocupan de sus crías, e incluso algunas pueden producir una segunda camada.
- Control de parásitos: Los ácaros rojos y piojos son más frecuentes en verano. Fomenta los baños de polvo y considera gallineros de plástico para un manejo más fácil de los parásitos.
- Hidratación: Asegúrate de que las gallinas tengan suficiente agua fresca, ya que beben más en clima cálido para mantenerse frescas y producir huevos.
Otoño: Transición y renovación
Cuando los días se acortan y las temperaturas bajan, las gallinas se adaptan naturalmente:
- Reducción de la puesta: La producción de huevos disminuye mientras las gallinas se preparan para los meses fríos. Las razas de alta producción pueden seguir poniendo si se les proporciona iluminación artificial.
- Muda: Las gallinas pierden sus plumas viejas y crecen nuevas para mantenerse calientes en invierno. Esto puede sorprender a los criadores novatos, pero es completamente normal.
- Cuidado personal: Después de meses criando pollitos, las gallinas se concentran en recuperar sus reservas de energía.
- Medidas de seguridad: Las puertas automáticas garantizan el acceso máximo al exterior durante el día y protegen a las gallinas por la noche.
Invierno: Descanso y supervivencia
El invierno es la temporada más dura para las gallinas, con temperaturas bajas y fuentes de alimento limitadas:
- Conservación de energía: Las gallinas duermen más durante las largas noches y permanecen menos activas durante los días cortos.

- Necesidades alimenticias: Comen más para generar calor corporal, así que asegúrate de que siempre haya comida y agua disponibles.
- Protección contra el frío: Las plumas nuevas aíslan, pero las áreas expuestas como crestas y barbillas son vulnerables a las heladas. Protege a tu parvada manteniendo comida y agua bajo cubierta y asegurando un gallinero bien ventilado.
- Evita lámparas de calor: Las fuentes de calor pueden ser peligrosas, representan riesgo de incendio y pueden causar choque térmico si fallan. Concéntrate en un buen aislamiento y ventilación durante el invierno.
Al comprender el ciclo anual natural de las gallinas, puedes brindarles cuidados adaptados a sus necesidades estacionales. Ya sea ayudándolas a prosperar en verano o asegurando su comodidad en invierno, tu parvada te recompensará todo el año con cacareos felices y huevos frescos.
