Puede ser increíblemente frustrante montar tu nuevo gallinero, ¡solo para descubrir que tus gallinas no están poniendo en él! Aquí hay algunas razones por las que esto podría estar pasando — y lo que puedes hacer al respecto:
Todo está en la preparación

Todos los gallineros Nestera vienen con nidos espaciosos, pero las gallinas también se benefician de al menos 50 mm de virutas de madera o paja como material de nidificación. Esto les permite moldear el nido a su comodidad.
Revisa a diario la limpieza del material y mantenlo siempre completo. Nunca uses heno, ya que puede causar aspergilosis o un buche compactado.
La ubicación lo es todo
Coloca la entrada del gallinero fuera del viento predominante y de la luz solar directa. Ambos factores pueden hacer que los nidos se sientan inseguros, animando a las gallinas a buscar otros lugares.
Un lugar sombreado mantendrá el gallinero fresco, oscuro y acogedor — perfecto para un gallinero productivo.
Controla el número de gallinas

No excedas las recomendaciones de densidad de tu gallinero. Si demasiadas gallinas quieren poner al mismo tiempo, algunas buscarán otros lugares. Mantener el tamaño adecuado del rebaño asegura que todas tengan acceso a los nidos.
Gallinas hormonadas
Una gallina en celo puede elegir un lugar oculto o secreto para poner un grupo de huevos, lejos del resto del rebaño. Revisa setos y rincones tranquilos — ¡podrías encontrar un “tesoro escondido”!
Las gallinas en celo también pueden apoderarse de un nido y comportarse agresivamente con otras gallinas, obligando a las más tímidas a poner en otro sitio. Observa su comportamiento y gestiona la situación según sea necesario.
Fingir para lograrlo

Coloca huevos falsos (de goma o cerámica) en los nidos. Esto anima a las gallinas a añadir sus propios huevos al grupo, reforzando el hábito de poner dentro del gallinero.
Eliminar la competencia
Si tu rebaño usaba previamente otro gallinero, retira o cierra el antiguo. Esto envía un mensaje claro: el nuevo gallinero es la única opción. También limita el acceso a otras alternativas atractivas cercanas.
Huevos sorpresa
Las gallinas jóvenes que comienzan a poner a menudo lo hacen sin mucha planificación. No es raro que dejen caer sus primeros huevos en cualquier lugar mientras picotean. No te preocupes — esto generalmente se regula después de unas semanas, a medida que maduran.
Mantener la concentración

Con un gallinero nuevo, la adaptación lleva tiempo. Mantén tu rebaño en un pequeño recinto durante los primeros días para limitar distracciones y evitar que encuentren otros lugares para poner. ¡Rápidamente entenderán dónde deben poner!
¿Un pequeño retraso?
Si todo lo demás falla, puedes intentar retrasar la apertura de la puerta del gallinero hasta que el rebaño haya puesto.
Nota: este método conlleva el riesgo de que las gallinas se sientan demasiado calientes y agitadas, pero es un remedio tradicional que ha ayudado a muchos criadores.
